Cuando se habla de salud bucodental, muchas personas piensan únicamente en la higiene diaria y en acudir a revisiones periódicas. Pero, ¿Qué ocurre cuando aparece una enfermedad periodontal? En esos casos, el curetaje dental puede ser la clave para frenar su avance y recuperar la salud de las encías.
¿En qué consiste el curetaje dental?
El curetaje dental, también llamado raspado y alisado radicular, es un tratamiento odontológico que se realiza para eliminar la placa bacteriana y el sarro acumulado bajo la encía, especialmente en casos de periodontitis.
Durante el procedimiento, el odontólogo limpia en profundidad la raíz del diente y alisa su superficie para evitar que las bacterias vuelvan a adherirse fácilmente. Se lleva a cabo bajo anestesia local para que el paciente no sienta molestias.
¿Por qué no basta con una limpieza dental convencional?
La limpieza dental o profilaxis elimina placa y sarro en la superficie visible del diente, es decir, por encima de la línea de la encía. Sin embargo, cuando la enfermedad periodontal avanza, las bacterias se acumulan por debajo de la encía, formando bolsas periodontales. Ahí es donde actúa el curetaje.
¿Cuándo se necesita un curetaje dental?
Este tratamiento está indicado cuando el paciente presenta signos de periodontitis, como:
- Encías inflamadas y que sangran al cepillarse.
- Retracción gingival (encías que se alejan del diente).
- Mal aliento persistente.
- Sensación de movilidad dental.
- Bolsas periodontales detectadas en una revisión.
Fases del tratamiento
- Diagnóstico: mediante sondaje periodontal, el dentista mide la profundidad de las bolsas.
- Planificación: se decide si el tratamiento se hará por cuadrantes o en una sola sesión, según la extensión del problema.
- Aplicación de anestesia local: para evitar molestias.
- Curetaje: raspado de la raíz para eliminar sarro y bacterias.
- Alisado radicular: suaviza la superficie de la raíz para dificultar la reaparición bacteriana.
- Revisión y seguimiento: se evalúa la evolución de la encía pasadas unas semanas.
¿Qué diferencia hay entre curetaje y limpieza profunda?
| Limpieza dental | Curetaje dental | |
|---|---|---|
| Profundidad | Superficial (sobre la encía) | Subgingival (bajo la encía) |
| Finalidad | Prevención | Tratamiento de periodontitis |
| Anestesia | No es necesaria | Se aplica anestesia local |
| Duración | 15-30 minutos | Hasta 1 hora por cuadrante |
¿Duele el curetaje dental?
Gracias a la anestesia local, el procedimiento no causa dolor durante la intervención. Es posible que el paciente sienta una ligera molestia o sensibilidad en los días posteriores, pero se controla fácilmente con analgésicos comunes.
Recomendaciones tras el tratamiento
Después de un curetaje es fundamental seguir algunas pautas para asegurar una buena recuperación:
- Evitar alimentos duros o muy calientes en las primeras horas.
- No fumar, ya que ralentiza la cicatrización.
- Seguir una correcta higiene bucal con un cepillo suave.
- Acudir a revisiones periódicas para controlar la evolución.
¿Cada cuánto se debe hacer un curetaje?
El curetaje no es un procedimiento que se realice de forma rutinaria. Su frecuencia dependerá del estado periodontal del paciente. En algunos casos puede ser necesario repetirlo al cabo de un año, en otros basta con una sola vez si se mantiene una buena higiene y revisiones.
¿Qué pasa si no se trata la periodontitis?
Ignorar los síntomas o dejar que la enfermedad avance puede provocar la pérdida de dientes y afectar a la salud general. Las bacterias periodontales pueden incluso relacionarse con enfermedades sistémicas como la diabetes o patologías cardiovasculares.